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Nacer de nuevo: La unión entre la fe y la neurociencia en tiempo presente
Nacer de nuevo
Nacer de nuevo es una desconexión radical del pasado. Basado en Juan 3: 3 Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. Nacer de nuevo no significa reformar la vieja naturaleza, sino cortar por completo los canales que nos atan a una vida de placeres pasajeros que con el tiempo generan culpa, soledad, angustia y depresión.
La verdadera libertad comienza de rodillas, rindiendo el corazón en secreto ante Dios para recibir una naturaleza limpia.
Yo estuve en una clínica psiquiátrica y allí me refugié en la lectura.
Estando en ese lugar, leí un libro donde aprendí que la neurociencia nos enseña cómo funciona este proceso de transformación en el cerebro en tiempo presente, demostrando que mediante la fe y la oración podemos deshacer el impacto negativo de los recuerdos y sanar el alma:
La Corteza Frontal como torre de control: Es la parte consciente del cerebro encargada de decidir en frío qué pensamientos permitimos que aterricen en nuestra mente y cuáles decidimos expulsar. Al educarla con la Palabra de Dios, activamos el dominio propio, que es la manifestación biológica de los frutos del Espíritu Santo.
La Corteza Parietal como cambio de rieles: Esta región del subconsciente procesa e integra los estímulos sensoriales. Funciona exactamente como el cambio de rieles de los trenes. Al utilizar la imaginación para visualizar las historias de la Biblia con máximo detalle y aprender la letra de las alabanzas, reprogramamos los rieles. Así, cualquier pensamiento negativo o de pecado que intente entrar es desviado y reemplazado de inmediato por la adoración.
El Tálamo como conector profundo: Actúa como el centro de relevo que procesa y transmite la información hacia la corteza cerebral. Todo lo que permitimos conscientemente en la corteza frontal y los rieles que desviamos en la corteza parietal son inyectados al inconsciente a través del tálamo. Por eso, lo que elegimos pensar gobierna de forma directa nuestras acciones.
Proverbios 4:23 Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida. Nacer de nuevo es estar consciente de que El corazón bíblico representa nuestros sentimientos, los cuales se generan mediante los estímulos que permitimos entrar por los ojos y los oídos Mateo 6:22-23 La lámpara del cuerpo es el ojo; así que, si tu ojo es bueno, todo tu cuerpo estará lleno de luz; 23 pero si tu ojo es maligno, todo tu cuerpo estará en tinieblas.
Así que, si la luz que en ti hay es tinieblas, ¿cuántas no serán las mismas tinieblas?. Cuidar nuestra mente de los contenidos del mundo y confesar al instante cualquier falla y pensamiento pecaminoso ante Jesucristo es la clave científica y espiritual para mantener el cuerpo lleno de luz y la pizarra neurológica completamente limpia.
Nuestra mente funciona como un sistema de asimilación directa. Basado en Mateo 6:22-23, el ojo es la lámpara del cuerpo: lo que elegimos ver determina si nuestra vida se llena de luz o de tinieblas. Nosotros poseemos la autoridad de decidir qué contenido entra a nuestra mente y cuál rechazamos.
Consumir programas de televisión, películas, series, o contenido en redes sociales que exaltan el pecado, la violencia, las traiciones, las iras, las contiendas y la lascivia satura nuestros pensamientos; estos pensamientos inevitablemente generan sentimientos nocivos que terminan gobernando y traduciéndose en acciones pecaminosas en el mundo real.
Para consolidar un verdadero nuevo nacimiento en el espíritu, es indispensable romper con los estilos de vida destructivos y apartarse físicamente de los entornos contaminados y de los contenidos audiovisuales que incitan a ellos
Entornos de riesgo que se deben evitar: Para nacer de nuevo debemos evitar zonas de tolerancia, discotecas, tabernas, licoreras, ollas de expendio de drogas y sitios de falsas doctrinas.
La mentira del aislamiento individual: Debemos entender que nadie peca solo en su habitación. No somos individuos aislados; formamos parte de una familia y de una comunidad.
Un estilo de vida destructivo afecta y daña directamente nuestro entorno familiar y social, del mismo modo en que la realidad colectiva nos afecta a nosotros.
Nacer de nuevo, El cambio real y la transformación del entorno ocurren cuando cuidamos el corazón, renunciamos a la vieja naturaleza y buscamos una comunión íntima con Dios a través de Jesucristo.
Según 1 Pedro 5:8 Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar. Debemos ser sobrios y velar, reconociendo que tenemos un adversario real, el diablo, que opera como león rugiente buscando a quién devorar.
La mejor forma de estar alertas, blindados y permitir que el Espíritu Santo more en nosotros es cuidando de manera estricta nuestros pensamientos, filtrando lo que entra a la mente y recordando siempre la promesa de victoria: Mayor es el que está en nosotros, que el que está en el mundo.


